
Aquí estaré, sentencio hace bastante tiempo ya el bueno de Víctor García. Muchos años hace de aquella afirmación y aun a día de hoy, me sigue pareciendo la esencia que reside detrás de sus Warcry. Muchas cosas pueden cambiar en el panorama musical, pero la dedicación de estos Asturianos por el Metal siempre será un tema que no se debería debatir. No era todo el mundo de la misma opinión después de dos trabajos donde la madurez parecía haber apagado la chispa que un día les hizo brillar. El inevitable paso del tiempo, hacía cada vez más difícil que volviéramos a reencontrarnos con la frescura que emanaban sus primeras obras; evolución lógica no dudábamos en repetir mientras, entre dientes, suspirábamos con resignación.
Todo esto ha cambiado con "Alfa", la obra que nos ha devuelto de un plumazo a los Warcry más clásicos; aquellos que deslumbraron hace unos añitos ya. La sensación de instantaneidad que poseían sus primeros trabajos, tiene en esta nueva colección de canciones, una digna continuación. Ya desde la misma portada, parece proclamarse un renacimiento que podría poner punto y seguido a su ya lejano "Allea Jacta Est". El paréntesis que abrieron con su incomprendida "Revolución, ha quedado en suspenso por el momento". Aunque he de admitir que en las primeras escuchadas se me hizo raro y incluso me pareció flojo, pero poco a poco me di cuenta de lo contrario.
Buena parte del giro que ha dado el sonido, se debe sin duda a la incorporación del virtuoso teclista Santi Novoa, quien ha sido artífice de gran parte del punto épico que encierra este trabajo. No se puede discutir que su incorporación a la banda como miembro de pleno derecho, ha sido para bien. Mas importante aún , ha sido el retorno del mejor Víctor García que recordásemos, en un estado de forma inmejorable, retoma con naturalidad su característico tono combativo para dejar un poco mas de lado el aire melancólico que venía arrastrando. El cambio se refleja con claridad en la mayoría de las letras; la sensación de desafío que producen, trae a la memoria sin pensarlo temas míticos como "Hoy Gano Yo" o "Pueblo Maldito", canciones que dibujaban la eterna lucha del que se sabe perdedor y a la vez, ganador moral.
La lucha contra todo parece ser por tanto, el tema recurrente a lo largo de estos cuarenta y ocho minutos, algunas veces figurada, otras sin metáforas en las que escudarse, siempre sin agachar la cabeza. Siendo este el tema central, no se podía haber buscado para arrancar un tema mejor que "Alma De Conquistador", en mi opinión una de las piezas mas redondas que componen este "Alfa"; su enorme punteo inicial y la tremenda emotividad que rebosa su estribillo, hacen que vaya a convertirse sin demasiados problemas en uno de los temas más celebrados por sus seguidores. La base rítmica suena compacta y el teclado adorna lo justo para dejar que prime el conjunto por encima de individualidades. Las contínuas referencias al renacimiento personal así como a la lucha que a veces trae consigo la vida, son difíciles de olvidar si son captadas a la primera. Algo diferente ocurre con "La Muerte De Un Sueño" , primer tema netamente Power Metalero donde los teclados, empiezan a dejarse notar. Ritmo cabalgante para una canción simple pero efectiva, que como es norma de la casa, se cimienta sobre un potente estribillo. No se trata aquí de inventar nada y desde luego Warcry no lo van a hacer, sus canciones nunca necesitaron de grandes cambios de ritmo para que se grabaran a fuego y esta no es una excepción. De la misma manera que "Cobarde" en toda su aparente sencillez, sea posiblemente el corte que pueda resultar mas accesible y pegadizo; cambiando la formula, recuperan la mecánica sobre la que construyeron "¿Donde Esta La Luz?" para acabar facturando un tema inolvidable. El excelente trabajo de Pablo García en este tema es digno de mención, no ya por lo aparente si no por los pequeños matices que aporta con sus seis cuerdas. Las letras son capítulo aparte y vuelven a buscar la emoción pero sin usar el comodín de la metáfora; será desgraciadamente por este último punto, el tema que cale más hondo en un buen número de mujeres, y es que más de una, sentirá como suyo el relato de malos tratos que narra.
Con un inicio tan alentador, poco debería tardar en llegar un respiro pero se nos hace esperar, por lo menos un tema más, para coger aliento. Entre tanto, "Tan Fácil" vuelve a pellizcarnos el corazón con otro par de versos para el recuerdo y un ritmo imparable de esos que tanto le gustan crear al señor Víctor García. Montados a galope sobre una batería incesante, se van montando los pedazos de una historia que parece que nunca termina. El eterno inconformismo de quien no se quiere rendir a pesar de que esté todo en contra, vuelve a ser una vez más, el vehículo para crear congoja en el oyente.
Explotado ya el recurso de la velocidad, es el turno del anunciado descanso que nos llega en forma de balada. "Recuérdalo" lleva por nombre y a pesar de tener todas las características necesarias para enganchar, no lo acaba consiguiendo. Me resulta demasiado melosa y el solo que la adorna, carece de la brillantez necesaria para no pasar inadvertido. En la opinión del que suscribe, Warcry han facturado a lo largo de los años baladas mucho más conseguidas que esta. Por fortuna, y tras coger aire la fiesta vuelve a comenzar con un corte perfecto para levantar el ánimo. El esquema que se utilizaba en himnos como "Tú Mismo" o "Capitán Lawrence" vuelve a la palestra para deleitarnos con poco más de tres minutos de pura diversión. Ritmo incesante, estribillo fácilmente coreable y una bonita moraleja tras cada palabra. Tras el inequívoco nombre de "Amistad", solo podía encontrarse una de las piezas que a buen seguro triunfarán cada vez que se suban a las tablas.
Antes de entrar en la parte final nos topamos con lo que de primeras parece un escollo y escucha tras escucha se va convirtiendo en una de las sorpresas del álbum. Bajo la batuta de Pablo García, se nos muestra el lado más progresivo del conjunto; interesante es ver como el grupo se desenvuelve en unas tesituras que no tiene tan masticadas. Aunque tenga todas las papeletas para quedarse como la gran olvidada del álbum, merece ser estudiada con detenimiento. No es necesaria tanta paciencia en cambio, para degustar "Ardo Por Dentro" ,el primero de los tres clavos que rematan el redondo. El Power Metal mas arquetípico sirve de vehiculo a Víctor García para volver a reivindicarse una vez más. El resultado no puede ser más elemental y satisfactorio a la vez. Puede que los teclados suenen demasiado altos o que se eche en falta una segunda guitarra pero el mensaje es lanzado con tal convicción y credibilidad que nada parece importar. No debiera haber un solo heavy que llevando más de dos primaveras en la pomada, no se sienta en parte identificado con tamaña declaración de principios. Aquí es donde para mí, Warcry marcan la diferencia con la gran mayoría de grupos y en esta ocasión lo han vuelto a aprovechar. En una sociedad en la que el término Heavy suena tan vetusto como las televisiones en blanco y negro, nunca esta de más que siga habiendo bandas que continúen en pie de guerra, reivindicando algo que otros prefieren esconder detrás de insulsas etiquetas.
Cuando por fin podemos aterrizar, nos espera agazapada la elegante "Todo Es Infierno"; no engaña a nadie su pausado inicio, ya que en todo momento se palpa la intensidad que acabara aflorando en un estribillo tan épico como arrasador. Entre campanas, se nos narra una historia de tono bíblico con claros aires a cierto ángel que un día cayó en desgracia. Aquí no acaban los recuerdos y como no hay dos sin tres, "Libre Como El Viento" remata el disco con el conocido esquema de introducción de piano y posterior acelerón por parte de toda la banda. Una vez más el teclado sale disparado y acaba resultando excesivo pero en cuanto la cosa se encauza, el resultado termina siendo óptimo. En la mejor tradición Warcry, el álbum dice adiós con un Víctor García desquitándose a gusto con todos aquellos que a lo largo del tiempo han atacado de una u otra manera su particular manera de ver las cosas y sobre todo, defendiendo su integridad como si le fuera la vida en ello. Valiente manera de terminar un disco, plena de orgullo y pasión.
Cuando los diez cortes tocan a su fin, queda la sensación de que hemos vuelto a ser testigos de un autentico renacer, más de uno hubiese querido que esas andanadas de Power Metal añejo se hubieran quedado sepultadas en la noche de los tiempos pero estoy convencido que la gran mayoría de los que siguen a la banda, aplaudirán unánimemente el regreso que supone este "Alfa". Con otros discos ya demostraron su capacidad para crear temas diferentes, dejaron a las claras que son unos músicos que pueden tocar mucho más de lo que tocan habitualmente. Esta vez en cambio, en su elemento natural, no nos traen novedades bajo el brazo, tan solo la satisfacción que produce el reencuentro con algo que creíamos perdido. La batalla parece no haber acabado, la revolución fracaso y es que, mientras quede algún estandarte que enarbole con esta convicción la bandera de nuestra música , nunca podrá ser olvidado.
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