martes, 17 de julio de 2012

Pulseras rojas(Pau Freixas,1 temporada, la 2 en rodaje,13 capitulos, 2011,España)


Cuando empecé con el blog me puse la norma que nunca criticaría/reseñaría una serie en curso, solo las series acabadas o canceladas, para poder comentarlas como un solo producto general, que creo que como se tiene que hacer, no comentar temporadas sueltas ya que una serie puede bajar o subir de una temporada a otra.

Hoy voy a saltarme mi propia norma, porque es la única serie hasta la fecha que se lo merece, es la única serie que desde el capitulo dos me ha enamorado de tal forma que puedo decir sin ninguna duda que para mi humilde opinión esta primera temporada es la mejor serie española de la historia.

El nombre original de Pulseras roja es Polseres vermelles y fue creada para TV3(la televisión autonómica de Cataluña). Desde el primer capítulo el éxito fue desbordante, lo cual TNT la compro enseguida y algunos meses mas tarde Antena 3. Y no se trata de una serie policíaca, ni de culebrones (aunque alguna pincelada hay), ni de intriga, ni de fantasía. Es una serie médica. Pero tampoco es una serie de hospitales corriente. Aquí los protagonistas no son los médicos, sino los pacientes. Concretamente, una pandilla de chicos entre 10 y 17 años.

El argumento, pues a groso modo y sin desvelar nada importante:

Jordi llega al hospital. Sabe que tiene cáncer y sabe que tienen que amputarle una pierna. Pero tendrá mucha suerte: hará amistad con Lleó, otro chico con cáncer y con la pierna amputada. Lleó se aburre mucho en el hospital, porque hace tiempo que vive allí. Así que por consejo de un paciente amigo suyo, decide formar un grupo de amigos y Jordi será el primero en apuntarse. El grupo, como todos los grupos según le cuenta ese amigo, estará formado por el líder, el colíder (que sería líder si no estuviera el líder), el guapo, el listo, el imprescindible (que sin él no habría grupo) y la chica. Su símbolo seran las pulseras rojas que les ponen cuando tienen que operarles, y de las cuales Lleó, el líder, tiene ya unas cuantas.

Poco después el grupo de losPulseras rojas se completará con Cristina, una chica anoréxica, Ignasi, un "matón de colegio" que ha sido ingresado por un desmayo repentino, Roc, un niño en estado de coma, y Toni, un chico que ha sufrido un accidente de moto y que es un poco "especial".

Todos tendrán que adaptarse a vivir en el hospital, lidiar con sus dolencias y también con sus problemas personales, y sobretodo encontrar la esperanza, la superación y la amistad para vivir plenamente la vida.

Es una serie que una vez has visto un episodio, o decides que no te gusta o te engancha sin remedio. Esta serie ha conseguido una avalancha de buenas criticas. ¿Por qué?

La respuesta a esta pregunta está relacionada con Albert Espinosa, guionista de la serie que ha trabajado también en la película Cuarta Planta (muchos de los destructores de la serie dicen que la serie es la historia de cuarta planta en largo, lo cual es absolutamente falso, si es cierto que hay similitudes, pero Pulseras rojas tiene su propia historia y mundo) y en la más reciente Héroes.

Albert Espinosa vivió en su propia carne muchas de las cosas por las que pasan estos muchachos ya que como ellos tuvo que vivir un tiempo en un hospital hace tiempo. Escribió un libro, El Món groc (El mundo amarillo) acerca de sus vivencias, y de este libro adapto capítulos para la serie.

La gracia del asunto es que es una serie "de hospitales" que parece a ratos una película ochentera tipo Los Goonies, con ese impagable tono pandillero. Logra mostrar el drama, la dureza de las enfermedades, así como la amistad, la lucha, la esperanza, todo a la vez, dando como resultado un rotundo "canto a la vida", y lo que es más importante, sin caer en la sensiblería barata.

La serie no se recrea en los momentos dramáticos, los actores no sobreactúan para intentar transmitir sus emociones, sino que las dejan salir tal cual, resultando una actuación muy natural y al mismo tiempo amable, templada, sin histrionismos de ninguna clase. Cuando las cosas van mal, se rebotan, buscan la manera de tirar adelante y tiran adelante. Aquí es donde entran las tramas secundarias: cada chico tiene su enfermedad, pero también su contexto. Las familias son muy distintas entre sí: un abuelo que hace de padre y madre, una madre coraje, una madrastra con problemas familiares y un padre ausente, una hermana preocupada, una madre sobreprotectora... También habrá otros pacientes que interactuarán con el grupo, con más problemas y más historias.

La química entre los protagonistas es muy buena. Además, la serie cuenta con un componente "sobrenatural", que podría ser considerado spoiler, pero en todo caso no importa demasiado: uno de los chicos es capaz de comunicarse ¿telepáticamente? con el niño en coma, de forma que éste también participa en la trama activamente. Además, la voz en off del niño es la que nos va relatando diversos aspectos de cada capítulo y dando el marco adecuado para entender qué ocurre. Como se trata de una serie de hospitales y no de Expedientes X, este tema se sobreentiende y ya está, no se busca una explicación y el espectador lo asume como un recurso necesario de la trama.

Creo que además trata con bastante acierto las complejidades de cada enfermedad y tambien las de cada caracter y personalidad. Por ejemplo, la anorexia de Cristina no es un simple "no quiero comer porque estoy gorda". A Lleó no le asusta tanto morir de cáncer como otras cosas por las que tiene que pasar. Ignasi, el "matón", pese que sabes de sobra que se va a convertir en "bueno" no deja de ser quien es por arte de magia. La serie descubre qué quiere decir ser diferente, vivir con algo que te limita y te frustra contínuamente, el (relativo) terror que puede inspirar la quimioterapia (es la primera vez que veo en una serie una sesión de quimioterapia), o también como puedes enamorarte incluso dentro de un hospital, como puedes vivir aventuras si te propones vivirlas y como en un contexto de dolor puede aflorar lo peor pero también lo mejor de cada persona.

Es, en definitiva, una serie elegante, que mima su trama con delicadeza, equilibrando el dolor y la alegría y dejando siempre un buen sabor de boca, pese a que el avance del próximo episodio siempre pronostica nuevos retos y problemas en el futuro.
Como puntos negativos, es una serie a veces algo "prefabricada", en la que se sacrifica un poco de verosimilitud para potenciar otros aspectos como la compleja relación entre los protagonistas, pero esto último creo que justifica lo primero. Por otra parte, alguna interpretación queda algo forzada en algún momento, pero los chavales despiertan tal empatía que no importa demasiado.

Para mi unas de las bazas mas importantes que tiene la serie es que los capítulos tienen una media de duración de 45 minutos. Se agradece que no haya relleno, sino que todo lo muestra o bien sirve para crear la trama o es muy útil para reflexionar y emocionarse.

También comentar que hay tres versiones de doblaje: una en catalán y otra en castellano doblada por los mismos actores originales, la que se emitió en TV3 y TNT, la cual la que recomiendo si no consigues verla en catalán con subtítulos. Antena 3 redoblo la serie entera para su emisión nacional, doblaje que para mi opinión mata la serie, ya que esta doblada por actores de doblaje profesionales y mata el realismo que dan los chicos a los personajes.

Por ultimo, también tango que comentar que
Steven Spielberg ha comprado los derechos para hacer una versión americana de la serie.


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