domingo, 18 de diciembre de 2011

Blind Guardian-Follow the Blind(1989)


No soy muy amante del power metal, así que es muy difícil que un grupo de este genero me guste y mas que un disco me enamore desde la primera vez que lo escucho. Y eso paso con el disco "Follow the Blind", el segundo ataque de los germanos Blind Guardian.

Es de sobras conocido por todos el amor incondicional que este grupo siente por los mundos oníricos y la mitología fictícia (muy en especial la de Tolkien, Michael Moorcock o Salvatore, creadores ilustres de obras maestras de la literatura como El señor de los anillos, Elric de Melnibone, Hawkmoon o el Elfo Oscuro). Blind Guardian atesoran en sus discos un sonido y una manera de hacer las cosas muy personal e intransferible y, sin duda alguna, podríamos hablar tranquilamente de una propia vertiente o ramificación. Éste "Follow The Blind" fue el comienzo de ese sonido, de esa leyenda que aún hoy perdura... el comienzo de la era dorada de Blind Guardian.

La banda alemana había lanzado su primer trabajo basando su sonido en una peculiar amalgama de Thrash, Speed y Heavy Metal (con Accept, Metallica, Testament o Judas Priest como influencia más visible), que a pesar de gozar en nuestros días de cierto estatus de culto (por la posición actual del grupo en el corazón de millones de metaleros), en honor a la verdad, hay que decir que pasó sin pena ni gloria, y el nombre de la banda de Hansi Kürsch era conocido por sus vecinos y allegados más cercanos. Por pocos más, sinceramente.

Pero todo eso iba a cambiar para siempre con la edición de su segundo trabajo, el que ahora nos ocupa, "Follow The Blind" (sigue al ciego). Y eso hicieron muchos en su momento, seguir al ciego hasta donde hiciese falta. Con el nivelón que estaba a punto de mostrar la banda, como para no seguirlos.

¿Te apuntas a vivir en primera persona el viaje por el disco?, pues sigue al ciego. Vamos a ello...

Lo primero que llama la atención al observar la portada del trabajo es que nos encontramos con una ilustración sencilla, sin florituras ni demasiado trabajo, pero realizado de una forma elegante y más que eficiente. En dicha portada, nos encontramos con un Hobbit, acompañado de un "pseudoGandalf "(o el mago de turno) y ambos vigilan y están siguiendo al personaje que ya conocimos con su anterior trabajo y que iba a aparecer durante años en varias de sus portadas. Me refiero al Guardián Ciego. Si Priest tenían al Metallian o Iron Maiden a Eddie, no veo la razón por la que los germanos no pudiesen pegarse el capricho de tener a su propia criaturita. El disco fue grabado entre Enero y Febrero de 1989 (un tiempo record para lo que se iban a pasar con futuras grabaciones, sin duda).

Una especie de coros gregorianos nos dan la bienvenida al mundo oscuro y épico de los germanos ("Inquisition" se llama el tema, que funciona a modo de intro) y allana el camino para "Banish From Sanctuary", un furioso ejercicio que mixturiza Speed Metal y Thrash Metal, adornado todo ello con unas melodías vocales, una batería estratosférica y un poso guitarrero que nos los puede esconder de sus influencias más netamente clásicas. Hansi, el bajista-vocalista, posee un registro limitado aunque ultrapersonal, alejado de la técnica ampulosa de muchos cantantes en el Metal, y opta por dejar caer matices a medio camino entre el Thrash y el Power Metal americano(el de los iniciales ochenta). Uno de los reyes del disco y un himno, todavía a día de hoy, para millones de seguidores. Durante años, éste "Banish From Sanctuary", fue el tema de apertura de los Guardianes (algo así como el The Hellion-Electric Eye de Priest). Una canción esencial no sólo en dicho trabajo, sino un tema-insignia del sonido de la banda.

"Damned for All Time" continua con el espíritu "speedico" y demoledor del tema inicial. Voces desgarradas, mucha velocidad controlada y unos coros de apoyo que remarcan los mejores momentos. La labor de ambos guitarristas (Marcus Siepen y André Olbrich) es ideal y se nota la compenetración de ambos, tanto en las rítmicas como en las solistas. "Damned for All Time" tiene un cierto aroma a Testament y a ese Thrash Metal que no renegaba de la melodía ni lo más mínimo y la fusionaba con su sonido pétreo para abarcar más espectro musical.

Llega ahora, a título personal, mi tema predilecto del álbum, "Follow the Blind", y no podemos más que sorprendernos con ese comienzo crepuscular, que arropado por unas guitarras acústicas iniciales, va tomando forma hasta convertirse en un intrincado valle de solos, riffs martilleantemente atrayentes, mucha ira y mucha imaginación. La batería de Thomen Stauch aquí resuena con una fuerza asombrosa y se convierte en prácticamente la protagonista y la guía que los demás utilizan para dejarse llevar. Particularmente, con el paso de los años, éste tema ha sido bastante olvidado por el grupo en sus conciertos y no muchos lo consideran uno de los "hits" (puesto que no lo fue), pero para mí, éste tema resume perfectamente el espíritu más intenso de los Blind Guardian primigenios. Ese final, repitiendo su misterioso comienzo deja con ganas de más, y es en ese momento, cuando comprendes que no estás ante un disco normal. El aura del mismo destila, a partes iguales, una incipiente técnica (aún por depurar, eso sí), mucha imagíneria musical (dentro de los estrictos parámetros que el Metal más puro posee) y una composición osada, original y directa. "Follow the Blind" siempre será uno de mis diez temas sacros de la banda alemana. Sin duda, una de las razones por las que amo tanto éste disco.

El descanso dura poco y la energía da forma de nuevo a otro trallazo de velocidad límite, "Hall of The King". Dicho tema es el más duro del disco y la voz de Hansi aquí llega al límite, con registros que se quedan grabados a fuego en tu alma. Los coros no pueden faltar y suavizan levemente la afrenta alemana. Otro glorioso ejemplo de amalgama Heavy-Thrash.

Blind Guardian rinden, con su siguiente hazaña, su particular homenaje a Elric de Melnibone (el príncipe albino creado por Michael Moorcock) con el tema "Fast to Madness". La agonía, la locura y la soledad de quien ostenta el máximo poder se ve reflejada a través de las incisívas líricas de Hansi y el rumbo musical, de cadencia veloz(como el grueso del álbum), no hace ascos a la innovación (cierta innovación, eso si). El tema, quizás se repita en exceso y no cumpla con las espectativas de lo anteriormente escuchado, pero no todo iba a ser perfecto. Éste tema, es simplemente un tema competente, pero claro, frente a lo anterior, éste se resiente, pues no aporta nada nuevo y parece más de lo mismo. No obstante, no hay que desdeñarlo, pues hay bandas que jamás llegan a componer un tema a la altura.

¿Tienes frío? Eso será por que se avecina "Beyond the Ice" y el tembleque está asegurado con éste instrumental de puro lujo, que combinando todos los elementos del grupo, se sale de madre con tanto cambio de rítmo, de intensidad y de maneras. La velocidad es una constante aquí, pero la técnica no le va a la zaga y el oyente disfruta doblemente de la clase y la garra metalera. Pieza de artilleria tremenda, épica y oscura como la noche de Walpurgis.

El mundo del Valhalla siempre ha sido un tema recurrente en este género metálico y Blind Guardian querrían, supongo, aportar su granito de arena a la mitología de Odín, Thor, Loki y demás barbudos ilustres. "Valhalla", se abre paso sin piedad (como una horda descarriada de orcos con sed de sangre), sacando todo el brillo a esas guitarras afíladas como la hoja de la espada de Aragorn, para tener en su parte media a un invitado de lujo en la voz (Kai Hansen) y acabar majestuosa trás un incesante y poderosísimo estribillo-coro ("Valhalla, Deliverance, Why've you ever forgotten me") que hará las delicias del respetable más exigente. Para muchos, el mejor tema de la banda en toda su historia.

"Don't Break the Circle", destapa la esencia de los covers, atreviéndose con una de la banda Demon, y nos regala una canción veloz, frenética y con un riffeo matador, que la colocan como una de las mejores versiones que he tenido el honor de escuchar en mi vida. La banda actúa como un solo ente y el tema lo agradece enormemente. Sin fisuras y directos al grano. Imponente la labor de Stauch, que estalla aquí en una vorágine de dobles bombos atronadores, redobles a la velocidad de la luz y una pegada que sólo posee la élite en el estilo. Los Demon pueden estar contentos, la banda de Hansi se salió con la versión, simplemente es devastadora.

"Barbara Ann", el legendario tema de los Beach Boys, cierra el disco a modo de rareza simpática. Versión muy fiel y bien tocada. Nada más y nada menos.Punto extra para la interpretación vocal de Hansi, quien parece un Beach Boy de toda la vida.

A partir de la edición de éste disco (y sobretodo a raíz de la edición del siguiente), Blind Guardian empezaron a crecer y crecer, y con los años, se han establecido como una de las mayores fuerzas imbatibles del Metal Europeo. La banda ha ido, progresivamente, ampliando miras musicales y anclándose cada vez más en el Metal de corte más progresivo, pero en la era del "Follow the Blind" toda una generación y las siguientes temblaron a gusto y admiración ante lo que nos cayo de Alemania. Disco irrepetible que, aunque cuenta con una producción más que mejorable, y que empaña ciertas fases del trabajo, se postula como uno de los mayores aciertos de la banda. Metal y épica como pocas veces, hasta el momento, se había visto. El génesis de todo un género y un nuevo comienzo para toda una legión de fans.

Lo dicho, sigue al ciego, no lo lamentarás.

Cuatro cuernos de Odín para los bardos más "Heavylones".



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