Spielberg nos presenta un drama político algo denso y
pesado... que a mí particularmente me exaspera lo mismo que me
embruja. ¿Es eso posible?, ¿que aun pareciéndome un film plúmbeo y
latoso me parezca a la vez magnífico y un tanto hechizante? Pues sí, lo
es; algunos de sus momentos me producen tedio... pero en otros me
regocijo sin remedio.
Abraham Lincoln, si bien es un personaje que (como no-estadounidense que soy) ni me importa ni me agita demasiado su figura (ni ha afectado en el destino de mi país lo más mínimo), tuvo una vida ciertamente interesante (incluyendo una juventud agitadísima). Es por eso que el primer "pero" que se le encuentra en esta película es que podría haber sido aun más maravillosamente abundante y no lo es; ya que "Lincoln" no es un biopic y tan solo se centra en un pequeño periodo (un mes) de la vida de este político: el de las negociaciones que se llevaron a cabo para aprobar la 13ª enmienda (la abolición de la esclavitud) Y PUNTO.
Así que quien espere una película sobre la
interesantísima vida de Lincoln, aquí no lo encontrará (por supuesto,
aunque el film solo se centre en la ley de la abolición de la esclavitud
(el gran legado de Lincoln)... no deja de ser la abolición de la
esclavitud... y el tema al menos no evita infundir cierta trascendencia.
Hay un puñado de momentos cumbre sobre el tema que son sin duda lo
mejor del film). Aquí solo se encontrará un hecho puntual. El film
debería haberse llamado "La 13ª enmienda" y hubiera quedado más sincero
en su título.
Así que ya sabe: una película de intrigas políticas (con un tempo algo desganado muy en la linea de Spielberg), de diálogos y reflexiones eternas pero no de acción. El metraje se satura de negociaciones, conversaciones... y más conversaciones políticas que se van haciendo repetitivas sobre todo para todo aquel que no sea yanki (como mi caso) y que antes de ver la cinta no tuviera ni idea de que un republicano conservador y uno radical son irreconciliables y... que aun viendo el film, tampoco habrá aclarado mucho sus dudas (seamos sinceros, "Lincoln" es lo que se llama una "americanada" un tanto localista, llena de chistes de uno u otro Estado y de frases hechas para "agitar los corazones de los Estados Unidos". Es una cinta de los Estados Unidos hecha especialmente para la gente de los Estados Unidos).
Y aún con todo esto resulta una película que deja un grandísimo regusto después de verla. Su escasísima intensidad se compensa con su calidad artística y técnica. La película tiene tantas cosas buenas... ya solo por las actuaciones merece verse. El nivel artístico de sus interpretaciones principales se mueve por la estratosfera de manera tan constante y asombrosa, que uno no puede sino admirar tal milagro.
Daniel Day-Lewis ES Lincoln, y por supuesto su Lincoln es el corazón del film
que lo sostiene absolutamente todo. Este Lincoln es ENORME (en todos los
sentidos), peculiar y humano, los matices que aporta el actor a su
personaje son recónditos y maravillosos, desde una firma hasta un
enervado discurso, Day-Lewis aprovecha todo lo que le ofrece el guión
(que nos presenta al Lincoln estratega) para hacer un verdadero Tour de
Force como pocas veces se ven. Su interpretación es de Oscar y su
personaje se hace amado.
A su lado destacan dos escuderos: Tommy Lee Jones como republicano "radical" que inspira tanto o más que Lincoln
(compañero suyo de partido) y Sally Field como la atormentada y ardorosa esposa de Lincoln. Bien, las magnéticas interpretaciones son tan de
matrícula de honor que elevan todo de tal manera que el film ya se hace
de lo más atrayente... pero a esto se le suma una puesta en escena
ciertamente bella (impecable fotografía, sobre todo en sus encuadres de
exteriores), una ambientación magnífica y una banda sonora de John Williams con un par de cortes absolutamente maravillosos.
Así que lo dicho: "Lincoln" no es una película que inquiete en su conjunto... sino que se admira en sus fragmentos. Una película no apta para el consumo rápido, sino para apreciar calmadamente los detalles de la misma y no el conjunto global.
Lo peor: Que es un film algo plano de discursos y negociaciones redundantes (la típica película en la que mucha gente podría dormirse por pérdida de interés).
Lo mejor: Day-Lewis, Field y Jones (ellos elevan sus momentos como...
spoiler:... las conversaciones y las broncas del señor y la señora Lincoln. Lincoln con su discurso en la intimidad a su gabinete (se me quedará grabado para siempre). La señora Lincoln mandando con toda educación a la mierda a Thaddeus Stevens (Tommy Lee Jones) en una fiesta. Thaddeus Stevens comprando de la manera más divertida el voto de un rival demócrata). La emotiva escena de la aprobación de la enmienda (la única de un nivel de intensidad notable).
Como anécdota de la película me quedo con algo que ignoraba: que fue el partido conservador-republicano (con Lincoln a la cabeza) el que promovió y aprobó la abolición de la esclavitud con la única oposición del partido demócrata (aunque como ya leí en otra crítica parece que no se ajusta a la realidad el que la guerra se produjera por el tema de la esclavitud).

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